jueves, 1 de febrero de 2007

Aquí de nuevo



Bienvenidos a mi espacio sideral


Anduve perdida por espacios siderales.
Me perdí y me encuentro de nuevo.
He pasado por un proceso de reconstrucción.
Las cosas estan moviéndose por buena vía.
He hecho y deshecho.
He soñado y he visto la muerte.
Aunque no lo reconozco del todo, estoy en duelo.
Sigo y eso es importante.
Paso largas horas dándole al teclado.
De ellas han salido narraciones y poemas.
Ha sido doloroso el proceso de escribir.
He accedido al fondo de mi alma.
Hoy he destruido unos espacios en los que se dio ese trance.
De nuevo vuelvo a dar entrada aquí, de nuevo, a mi palabra.

Me adentre en lenguaje y pensamiento olvidados.
Recorrí caminos que mi alma había cerrado.
Volé en el sueño y recuperé recuerdos.


 

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Si escuchamos



Bienvenidos a mi espacio sideral


Si escuchamos nuestros propios corazones podremos sentir el canto silencioso de la tierra. Él es la promesa del pasado, él es el augurio de una nueva vida, es la canción de la tierra. Siempre ha estado aquí, desvelando nuestros latidos y haciendo nacer nuestra lagrimas más gozosas, canciones eternas que nutren nuestro espíritu y lo enriquecen. Que las bellas melodías llenen tus días en el nuevo año que empezaremos.


 

sábado, 9 de diciembre de 2006

Lirios



Bienvenidos a mi espacio sideral





Mi madre cuida las flores y ellas le regalan con lindos colores.
En la galería de la casa de mis padres las flores renacen siempre tras los fríos inviernos. Yo, sin embargo, no me cuido de ellas. Tuve unas que fueron capaces de adaptarse a mi inconstancia. Vivían al ritmo del tiempo. Se quedaron allá dónde las hallé. Cambié de casa. En aquella terraza a veces las veo florecer. Añoranza.

Soy como esas flores de las que se cuida mi madre. Delicada. Necesito ser tenida en cuenta y cuando es así mis colores salen a relucir.



 

domingo, 12 de noviembre de 2006

Seguir con todo y no morir en el intento



Bienvenidos a mi espacio sideral


Parece ser que mucha gente deja de lado esto del blog. La verdad es que no me extraña nada que así sea ya que cuesta mantener activa la página.
Sigo en ello a pesar de ponerme sin saber a ciencia cierta que comentar en el caso que me ocupa.
He estado todo el día de un lado a otro del espacio virtual y he parado de nuevo en esta página ya que es un poco como mi nave nodriza, de ella parto y a ella llego. Al leer el contenido que me acompaña me he dado cuenta que ya se ha dado paso a un tiempo húmedo y frío y que las noticias que me vienen de la casa de mis padres es que en Huesca está la niebla campando por sus fueros. Aquí el día ha dado un poco soleado y las temperaturas empiezan a ser bajas,no tanto como en Huesca. Ya toca abrigarse.
Entre mis primeras fotos digitales está la que aquí adjunto. La hice un fin de semana del mes de Octubre del 2003. Sigue dándome ese punto de satisfacción. Hoy la he recortado un poco y enfocado con el programa de imagen.
Las palomas están presentes en la vida y paseos de la ciudad de Barcelona.
Días atrás, por la mañana, cuando me dirigía al trabajo vi a una señora de edad que llevaba una bolsa llena de grano y que tiraba éste para que las palomas que a ella acudían pudieran alimentarse.
Hoy he leído un blog que explica un día al lado de una persona indigente. Se explica cómo un señor reparte un euro a cada uno de ellos, se calcula que llega a hacer un desembolso significativo, de 6.000 euros al mes.
Encuentro un cierto paralelismo entre estas dos personas que dentro de sus posibilidades intentan favorecer.




 

viernes, 3 de noviembre de 2006

Muchos días parece que han pasado



Bienvenidos a mi espacio sideral


Me suele suceder. Después de días de tensiones y ajetreo tengo la sensación de haber pasado a través de un abismo. Algo así como que el tiempo se ha estirado.
Hoy el frío mordía y los peques estaban nerviosos. La verdad es que todo lo marcan. Pensaba, en el regreso, si eran ellos o yo. Me cuesta adaptarme a los cambios estacionales. Con la hora de menos se nos hace oscuro enseguida y añoro la luz de los días de verano y primavera.
Otro factor es el de haber roto el ritmo. Una semana partida por la mitad y unos días de trabajo añadido por la celebración de la Castañada, con todas las actividades extras que conlleva.

Un recuerdo para un hermano de mi madre, mi tio Pascual murió estos días de difuntos. Los mayores se van marchando y nos dejan en primera línea a nosotros. Es el ciclo de la vida. Ayer mi madre me lo dijo sin dramas. Ella ha cambiado al respecto. Nunca ha sido de las que se lamentan, lo es más mi padre, pero me sorprendió la serenidad con que se lo comunicó. Los años a nadie perdonan.


Algunos de ellos se han ido para siempre. Un recuerdo para honrarles.



 

viernes, 27 de octubre de 2006

Este octubre ya se va



Bienvenidos a mi espacio sideral


Estamos cerrando un ciclo para abrir uno nuevo, de allí la celebración de los santos difuntos.



En Catalunya celebramos la Castanyada. El 31 de octubre se suele juntar la gente a comer castañas asadas, moniatos y panellets, todo ello acompañado de un vino dulce.

En la escuela, sobre todo con los más pequeños, se hacen actividades que tienen como tema central el Otoño (Tardor) y la Castañada. Se habla de los colores del Otoño y de los frutos que la Naturaleza depara en esta época del año.

Los pasillos se engalanan con sus trabajos y manualidades. Desde el área de Inglés se trabaja Halloween.


En mis recuerdos de infancia estan los huesos de santo, muy parecidos a los panellets en cuanto a su componente principal, el mazapán.

Los peques harán panellets, con una patata hervida, azucar y almendra molida. Se le añadirá chocolate o coco. Los típicos son los de piñones.

Mi madre me explicaba que cuando era niña, la noche de difuntos se hacía un ritual que consistía en recordar anecdotas de los propios difuntos entre todos alrededor del hogar y que cuando se iban a dormir dejaban velas encendidas en los escalones para que sus difuntos encontraran la casa iluminada.

Yo viví el momento de contar historias de miedo, aquellas que se transmitían oralmente. En mi infancia había un grupo de niños y niñas con los que solía jugar, mis vecinos. Con ellos compartí momentos como el que ahora recuerdo.


Se cierra la noche
el día se acorta
el frío se acerca
la casa me arropa.




 

lunes, 16 de octubre de 2006

Se me hace cuesta arriba



Bienvenidos a mi espacio sideral


Estos días otoñales se me han puesto difíciles. No acabo de superar el trance febril. Marché a mis tierras, a la casa de mis padres, apenas si rehecha y en estos primeros fríos nueva recaida.

Aunque llevé mi cámara volví sin hacer una sola toma. No estaba motivada. El paisaje no tenía los ecos esperados.
En el retorno leí como hace tiempo no lo hacía. Soporté las voces de otros que en su charla se imponían. No usé la música en mis oidos como filtro de las conversaciones ajenas. Volví tranquila y relajada. Los padres fueron buena compañía. Ayer me esperaban en el retorno aquí tuve alegría.
Hoy volví a mi trabajo con ganas de seguir en ello. Tome las cosas muy bien a pesar de todo.
Cogí las cosas con calma y me siento a gusto con ello.
Todos los años padezco con la adaptación al frío algún que otro resfriado. Cómo en principio anduve con antibióticos ahora opté por la homeopatía y otras medidas menos intrusivas.
No he sido la única en caer, de mis niños y niñas alguno también.
Este fin de semana largo ha sido reconfortante aunque haya de por medio este pequeño escollo que se pasará en breve a base de cuidado y tranquilidad.
Aunque en este espacio hace días que no escribía no quiere decir que no haya hecho nada, todo lo contrario, he emprendido nuevas rutas y he modificado cosas que se me habían quedado fuera. Todo ello en mis otros espacios.