martes, 25 de septiembre de 2007

De nuevo por aquí


Un paisaje idílico a veces hace más bien que miles de buenas razones.
El arco iris siempre aporta con su luz y color energía suficiente para recuperarse de estados de ansiedad y desazón.
Mudas de piel son lo que yo hago día a día.
Persevero en mi existir aunque añoranzas no me faltan.
Es latido del alma que se queja de aquello que nunca más ante ella estará presente, pero en ese latir se entretiene recreándose en los versos y los juegos de palabras que a tiempo o a destiempo en ella se proclaman.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Un amigo


Homero amigo, no he sido capaz de escribite un comentario a pesar de pensar mucho en lo que estarás padeciendo.
Deseo lo mejor, dentro de los posibles, para ti y los tuyos.
Me alegró leer esa nota en la que dabas señales de vida.
La vida te reserva más pruebas y por ello sales de ésta.
Los que a tu lado se hayan ido habran dejado un gran vacío que nada llenará.
Las pérdidas materiales también llevan duelo.
Te acompaño.
Un cálido abrazo.

domingo, 9 de septiembre de 2007

De nuevo lo cotidiano


De nuevo lo cotidiano se interpone en mi hacer.
He pasado el verano haciendo un relato que todavía mantengo.
Se me había metido en la cabeza la idea de escribir algo así.
Lo he llevado a cabo.
Eso me satisface.
A partir de este momento con el trabajo será difícil encontrar el momento, pero aún así haré el inetento de ponerme ante la hoja en blanco aunque sea para añadir una sola frase.
Escritora me hago a cada paso con el empuje de quererlo hacer.
Aquello de querer es poder me lo aplico.
Si no va más allá quedará en el hecho de haberlo puesto en marcha.
Me anima que se lea por parte de la gente.
Espero de él ganar en recursos para escribir aquello que quiero expresar.
Me pase la vida leyendo historias que otros derramaron, ahora me toca a mí y me engresca la idea y el acto del escribir.
He dado la vuelta del tiempo y no he dejado de hacerlo. Cada día si no arranco algún texto o verso es como si hubiera estado perdiendo el tiempo.

Ese texto se puede localizar en el blog que le dedico, myfairies.

miércoles, 29 de agosto de 2007




Bienvenidos a mi espacio sideral

Es cierto que éste se mueve poco a poco. Es el testigo de mis cambios. Me moví camino de la casa de la que salí y que me hubiera gustado dejar en suspenso en el tiempo. Mañana es dado el momento del regreso. Necesito volver a mí.




viernes, 17 de agosto de 2007

Este verano...

Este verano llega a su fin. Las fiestas de Huesca, laurentinas, dan paso a días de paz y sosiego.
Tras los días de ciudad abierta llega la calma. Semejante a la de después de la tormenta.
Se mueven recuerdos pasados que ya no despiertan añoranzas.
Estos últimos días de agosto en la casa de mis padres son los más dulces del verano.
Pasa rápido el tiempo y en nada de nuevo frente al trabajo.
Empiezo a organizar mi mente de cara al septiembre y los meses venideros.
Me tomo las cosas con calma.

lunes, 6 de agosto de 2007

A punto de fiestas


Las fiestas de San Lorenzo que empiezan el día nueve del presente alentan el ambiente de la ciudad.
Estoy en casa de mis padres pasando el verano, como casi todos los años.
Ayer empezaron tormentas y hoy el día se ha cubierto.
La mañana ha sido movida, pero ahora estamos tranquilos. Mi padre sangraba por la nariz y no había forma de atajar la sangre.
Buen susto nos hemos llevado, antes de las ocho de la mañana. Lo hemos llevado a urgencias y yo no me muevo de casa por si acaso.
Ver el suelo del cuarto de baño y el lavabo llenos de sangre de entrada impresiona, pero soy serena y confío atendiendo la situación.
Mi madre no atinaba, me preocupa más ella. A él se le ha cortado, pero ella llevaba el susto encima.
Por otra parte ayer y hoy puedo utilizar internet en horas que estos días me era imposible. Será que habran cerrado por vacaciones quienes me comían la línea. El caso es que era en horas de trabajo cuando no podía acceder. No sería de extrañar porque en Huesca la gente suele coger las vacaciones a partir de hoy, para disfrutar los sanlorenzos a tope.

martes, 24 de julio de 2007

En aquellos tiempos...

Siempre es el inocente quien rompe el equilibrio sin saberlo. Así ocurrió. Whymk se asustó ante la presencia de la furia y quiso proteger a Kary. Para él las dos figuras de las muchachas eran visibles y por ello se fue sobre el hombro de su ama.

La furia sintió el temor y el aleteo. Eso hizo que creciera su poder. Como advirtiera Kary, ella se crecía con el temor de quienes la rodeaban. Husmeó en el aire buscando el rastro de ese aroma a rosas que llevaba hasta la muchacha. Concitó las fuerzas espectrales que a su llamada llegaron a poblar todo ese espacio.

-A mí, fuerzas de la oscuridad.

-Venid en pos del mal.

-Cercenad y negad.

Eran sus palabras que apenas audibles se insertaban en las entrañas de Nora.

Kary permanecía unida a su hermana. Sabía que en esa unión estaba su fuerza. Debía guardarse de la disolución que supondría la separación. Su hermana no podría hacer frente a las fuerzas espectrales que disolverían su alma.

Tuvieron que enfrentarse a alucinaciones que la furia gestó para que ellas salieran a la superficie. Whymk, asustado, salió volando sin rumbo. Nora sintió en sus carnes todas las fuerzas encontradas, pero Kary la abrazó con fuerza inaudita impidiendo que siguiera el impulso más primitivo que albergaba su alma, saltar contra la furia. Eso las hubiera hecho vulnerables.

Siseaba atrayendo el rencor de Nora. Sabía que se estaba dando la lucha entre las dos hermanas. Casi alcanzaba su objeto. Sus dedos se alargaban y aproximaban casi tocando el pecho de Nora. Sentía un magnetismo que le llevaba a aproximarse a la muchacha. Kary a duras penas conseguía contener el aura de su hermana bajo la suya.

La noche trascurrió en esa lucha de las dos hermanas bajo la amenazante figura sibilina de la furibunda figura que alcanzaba tamaños que cambiaban de más a menos y de menos a más siguiendo el curso de fuerzas que se concitaban en la lucha de las dos hermanas, una por salir y la otra por contener ese impulso.

-No podré conseguir atajar su impulso.

Pensaba Kary en lo más profundo de su ser.

-No debo pensar en nada que libere mi miedo.

-No debo dar paso a la duda.

-Podré aguantar hasta el amanecer.

-Queda poco y aunque los instantes se hacen eternos podré.

Se reafirmaba y contenía todo aquello que pudiera debilitarla.

La noche dio paso al día y pudieron desligarse y descansar, pero Nora quedó maltrecha.

Con la presencia de la luz sobre el círculo astral de las dos muchachas la furia salió como si aquello la pudiera ahogar. Huyó despavorida al sentir la quemazón sobre su sombra. Se alejo bajo las sombras del bosque.

Kary se hizo visible, tenía el cuerpo de su hermana en sus brazos. Apenas podía consigo misma. Nora estaba en tan malas condiciones que se hacía imposible plantear cualquier movimiento. Kary dejó a su hermana tendida en el suelo y empezó a preparar una cataplasma con distintos elementos que sacó de un pañuelo anudado que sujetaba en su cintura. Masticó algunos frutos y algunas hierbas y colocó sobre la frente de su hermana esa sustancia, para ello hizo uso de algunas ciruelas amarillas de las que habían recogido en el bosque. Dejó reposar el cuerpo inerte de Nora y marchó por los alrededores recogiendo hierbas, piedrecillas, flores, piñas y otras cosas que ella misma iba incorporando a ese pañuelo que llevaba anudado en la cintura.

Al atardecer Nora despertó de ese estado estático en que se encontraba.

-Kary, ¿qué ha sucedido?

-¿No habíamos salido del bosque?

Su mente había borrado todo rastro de recuerdo de la lucha mantenida con la furia durante la noche. Ese mecanismo de olvido era lo que impediría que perdiera la cordura pues su mente no hubiera asimilado tanto mal.

-Nora, ¿cómo te encuentras?

Intentó incorporarse y cayó sobre la hierba.

-No puedo levantarme.

Kary asintió.

-Tendremos que pasar la noche en el bosque.

La cara de Nora reflejó un gesto de espanto que ni ella misma hubiera podido reconocer.

-Buscaremos un lugar más seguro.

Afirmo Kary.

-Nos situaremos cerca del agua.

-He encontrado una pequeña cueva próxima al río.

Las dos muchachas se desplazaron a ese lugar.

Kary cargó con su hermana que apoyada en su hombro izquierdo se ayudaba con una rama bajo el brazo izquierdo, que ella le había preparado.

Aunque el lugar escogido no estaba muy alejado tardaron en llegar por lo precario de la situación.

Kary se orientaba perfectamente. Cuando llegaron a la cueva la luna se reflejaba sobre las oscuras aguas del río.

Whymk volaba dando vueltas a su alrededor. Había regresado a la llamada de su ama.

-Ven precioso.

-Ven.

Así le llamaba.

Su aleteo alerto de su presencia a la furia que captó con toda claridad los olores y vibraciones que dejaban en su paso hacía ese lugar.

La furia llegó a alcanzarlas, pero desde la otra orilla.

Kary había encontrado el lugar perfecto para estar fuera de su alcance.

Ella podía cuidar de Nora y encontrar dentro de su más primigenia memoria las artes que ignoraba le eran concedidas como elegida.

Su hermana no podía frente a la magia y el hechizo. Sus temores casi la habían aniquilado. En ese momento Kary reconoció su fuerza y confió en ella. Nora había quedado a la merced de sus miedos, ella no. Ella podía disolverlos y concitar fuerzas de luz que la conformarían como lo que poco a poco iba descubriendo de si misma.

Era Kary la que tomaba las riendas de la situación. Su hermana había cumplido la misión de traerla hasta su destino. Cuidaría de su hermana y esperaría las lunas necesarias para emprender de nuevo la marcha. Esperaría que Nora se recobrara y buscaría en el reflejo de la luna los mensajes que cada vez se le presentaban con más claridad.